Skill driven, el enfoque que transforma la gestión del talento
Aún hay empresas que gestionan y toman decisiones respecto al talento basándose en aspectos como: el cargo que ocupa la persona, los años de experiencia, el tiempo que lleva en su puesto… Pero en un entorno cambiante donde la tecnología avanza a pasos agigantados, muchos negocios se empiezan a preguntar si su forma de gestionar el talento es funcional.
El enfoque skill driven responde a este contexto poniendo el foco en las habilidades reales del equipo.
¿Cuál es el enfoque skill driven?
El enfoque skill driven es una estrategia de gestión del talento basada en las habilidades que una persona tiene o puede desarrollar. A diferencia de los modelos tradicionales, prioriza la capacidad y las competencias que tiene una persona para generar valor en el negocio, y no se centra en títulos o experiencia.
Este modelo requiere contar con una estructura clara de skills, evaluables y conectadas con las necesidades del negocio. A partir de ahí, se toman decisiones sobre contratación, movilidad interna, planes formativos o promociones de forma más objetiva, ágil y estratégica.
¿En qué áreas de la empresa se aplica el skill driven?
El enfoque skill driven tiene un impacto transversal en la gestión de talento. Estas son las tres áreas clave donde se pone en práctica:
- Contratación de personal (skill-based hiring). Permite identificar el potencial de una persona más allá de su experiencia, títulos o sector durante un proceso de selección. Es decir, el talento se valora en función de lo que sabe hacer. Este enfoque favorece la diversidad de talento a la hora de contratar y ayuda a reducir los sesgos comunes en Recursos Humanos.
- Desarrollo de talento (skill-based development). Facilita la movilidad interna del personal en base a sus habilidades y no en función de las jerarquías. Esto ayuda a detectar el potencial real de cada persona y a ofrecer oportunidades de desarrollo adaptadas a lo que cada uno puede aportar. Se trata de una buena estrategia para atraer y retener el talento en las empresas.
- Formación de empleados (skill-based training). Orienta las acciones de aprendizaje a cerrar skill gaps reales, no a cubrir horas formativas sin una estrategia clara. El plan de formación se construye a partir de datos objetivos y, en consecuencia, tiene un impacto más efectivo en la evolución de los equipos.
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